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Obesidad en adultos mayores de Medellín: cifras, riesgos y qué hacer

El porcentaje de obesidad en Colombia es alto y viene creciendo. Según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (ENSIN 2015), la última con resultados nacionales publicados de forma amplia, el 56,4 % de los adultos de 18 a 64 años tenía exceso de peso (sobrepeso u obesidad) y el 18,7 % tenía obesidad. Esos adultos son los mayores de hoy y de los próximos años. En la vejez, además, la obesidad tiene una cara distinta: no se trata solo de los kilos, sino de cómo afectan la movilidad, el equilibrio, la respiración y la independencia de la persona.

Esta guía resume las cifras disponibles, explica por qué el peso se mide distinto en una persona mayor, cuáles son los riesgos reales y qué estrategias funcionan sin caer en dietas extremas que, a esta edad, pueden hacer más daño que bien.

En resumen

  • Más de la mitad de los adultos colombianos tenía exceso de peso en la ENSIN 2015, y cerca de uno de cada cinco tenía obesidad.
  • En la vejez, el índice de masa corporal se interpreta con cuidado: importan también la cintura, la fuerza y la masa muscular.
  • La obesidad en el adulto mayor se asocia con más caídas, dolor articular, diabetes, problemas del corazón y pérdida de autonomía.
  • Bajar de peso rápido puede quitar músculo: el objetivo suele ser conservar la fuerza y moverse más, no adelgazar a toda costa.
  • Cualquier plan se define con el médico tratante y, si es posible, con nutricionista.

Si en tu familia hay una persona mayor con obesidad, lo más útil no es regañarla por lo que come, sino entender qué la limita hoy y qué se puede mejorar de manera realista.

Porcentaje de obesidad en Colombia: lo que dicen los datos

Las cifras más citadas sobre obesidad en el país vienen de la ENSIN, que realiza el Gobierno con el ICBF y el Ministerio de Salud. Estos son los datos clave de la versión 2015 para adultos:

Indicador (adultos de 18 a 64 años, ENSIN 2015)Resultado
Exceso de peso (sobrepeso + obesidad)56,4 %
Obesidad18,7 %
Tendencia frente a la medición de 2010Aumentó el exceso de peso

¿Y la obesidad en Colombia en 2024 o en los años más recientes? Hay nuevas mediciones en curso y reportes parciales de distintas entidades, pero las cifras cambian según la fuente y el método. Si necesitas un dato actualizado para un trabajo o una decisión, consulta directamente las publicaciones oficiales del Ministerio de Salud y del ICBF en lugar de confiar en porcentajes sueltos que circulan en redes.

A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud reportó que en 2022 una de cada ocho personas en el mundo vivía con obesidad. Es decir, Colombia no es una excepción: es parte de una tendencia global.

¿Y los adultos mayores en particular?

La ENSIN mide sobre todo a la población hasta los 64 años. Para las personas mayores, el estudio de referencia en el país es la encuesta SABE Colombia (Salud, Bienestar y Envejecimiento), que mostró que el exceso de peso es frecuente también después de los 60, al mismo tiempo que existen personas mayores con desnutrición. Las dos cosas conviven: hay mayores con demasiado peso y mayores que comen menos de lo que necesitan. En Medellín la situación es similar a la nacional, con un envejecimiento rápido de la población que hace más visible el problema.

Por qué la obesidad en el adulto mayor se mide distinto

El índice de masa corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso entre la estatura al cuadrado. Es útil en adultos jóvenes, pero en la vejez tiene limitaciones:

  • Con la edad se pierde estatura, lo que sube el IMC sin que haya más grasa.
  • Se pierde músculo y se gana grasa, aunque la báscula marque lo mismo.
  • La grasa se acumula más en el abdomen, que es la más relacionada con enfermedades del corazón y diabetes.

Por eso los profesionales suelen mirar varias cosas juntas: el IMC, la circunferencia de la cintura, la fuerza de agarre, la velocidad al caminar y si la persona ha perdido o ganado peso en los últimos meses.

Obesidad sarcopénica: el problema que no se ve en la báscula

Hay personas mayores que tienen exceso de grasa y, al mismo tiempo, muy poco músculo. Se llama obesidad sarcopénica. Es especialmente delicada porque combina lo peor de los dos mundos: el cuerpo pesa más y tiene menos fuerza para moverse. Estas personas se cansan al subir un escalón, se levantan con dificultad de la silla y tienen más riesgo de caer.

Ojo: si tu familiar con sobrepeso se levanta de la silla apoyándose con las dos manos, camina cada vez más despacio o ya no puede cargar una bolsa del mercado, coméntalo en la próxima cita. Puede estar perdiendo músculo aunque no baje de peso.

Riesgos de la obesidad en el anciano

La obesidad en la vejez se asocia con varios problemas de salud. No todos aparecen en todas las personas, pero conviene conocerlos para vigilarlos.

ÁreaQué puede pasarQué notar en casa
MovilidadDolor de rodillas y caderas, artrosis, dificultad para caminar.Camina menos, evita las escaleras, se queja al pararse.
CaídasMás riesgo de caer y de lastimarse al caer.Tropiezos, se agarra de los muebles.
MetabolismoDiabetes tipo 2, colesterol alto.Sed frecuente, orina mucho, cansancio.
Corazón y presiónHipertensión, insuficiencia cardiaca.Se ahoga al caminar, se le hinchan los pies.
Respiración y sueñoApnea del sueño.Ronca fuerte, hace pausas al respirar dormido, somnolencia de día.
PielLesiones en pliegues, heridas por presión si pasa mucho tiempo sentado o acostado.Enrojecimiento, mal olor en pliegues.
Ánimo y memoriaMás riesgo de depresión; algunos estudios la asocian con deterioro cognitivo.Aislamiento, tristeza, olvidos nuevos.

La relación entre obesidad y memoria todavía se estudia. La evidencia sugiere que lo que más pesa es la combinación con diabetes, hipertensión y sedentarismo, más que el peso por sí solo. Cuidar esos factores protege el cerebro, aunque no se pueda garantizar nada.

Lo que no conviene hacer: dietas extremas en la vejez

Cuando una familia decide «poner a dieta» a un adulto mayor, a veces lo hace con medidas que a otras edades funcionan pero que en la vejez son riesgosas:

  • Dietas muy bajas en calorías o ayunos largos: hacen perder músculo, causan mareos y pueden provocar caídas.
  • Productos «milagro», té para adelgazar o pastillas sin fórmula: no tienen evidencia y pueden interactuar con los medicamentos de la persona.
  • Quitar por completo un grupo de alimentos (por ejemplo, todas las harinas) sin orientación profesional, sobre todo si la persona toma medicamentos para la diabetes.
  • Comparar con el peso que tenía a los 40 años: la meta en la vejez es otra.
  • Hacer sentir culpable a la persona por comer: la comida también es compañía, rutina y placer.

En la vejez el objetivo no suele ser verse más delgado, sino poder levantarse de la silla, caminar hasta la puerta y seguir decidiendo por sí mismo.

Estrategias que sí ayudan, con respeto y paciencia

Las recomendaciones actuales para la obesidad en personas mayores apuntan a combinar tres cosas: alimentación de buena calidad, actividad física adaptada y atención a las enfermedades que la acompañan. Siempre con el médico tratante al tanto.

Alimentación

  • Mantener tres comidas y uno o dos refrigerios a horas fijas, en vez de picar todo el día.
  • Asegurar proteína en cada comida (huevo, fríjoles, pollo, pescado, queso, leche) para cuidar el músculo.
  • Reducir bebidas azucaradas, jugos y gaseosas, que suman muchas calorías sin llenar.
  • Más verduras y frutas enteras, menos fritos y paquetes.
  • Porciones más pequeñas en platos más pequeños, sin dejar a la persona con hambre.
  • Agua suficiente, ofrecida varias veces al día.

Movimiento

  • Caminar todos los días un poco, aunque sea dentro de la casa o en el pasillo del edificio.
  • Ejercicios de fuerza sencillos: pararse y sentarse de una silla varias veces, subir los talones apoyado en una mesa.
  • Actividades que la persona disfrute: bailar, jardinería, juegos con los nietos.
  • Si hay dolor, problemas del corazón o caídas recientes, el plan de ejercicio lo debe aprobar el médico o un fisioterapeuta.

Salud general

  • Controlar la presión, el azúcar y el colesterol según lo indique el médico.
  • Revisar los medicamentos: algunos pueden aumentar el apetito o el peso, y solo el médico decide si se cambian.
  • Atender la dentadura: una prótesis que molesta lleva a comer solo cosas blandas y harinosas.
  • Vigilar el ánimo: la tristeza y la soledad cambian mucho los hábitos de comida.
Consejo: antes de cualquier cambio, pide en la EPS una valoración con nutricionista. Lleva una lista de lo que tu familiar come en un día normal: hace la consulta mucho más útil.

Cómo acompañar a la persona sin que se sienta juzgada

El peso es un tema sensible a cualquier edad. Con las personas mayores, que muchas veces sienten que van perdiendo control sobre su vida, la forma de hablar importa tanto como el plan.

  1. Habla de lo que la persona quiere lograr: ir sola a la misa, jugar con los nietos, no ahogarse al subir las escaleras.
  2. Cambia una cosa a la vez. Diez cambios al mismo tiempo no se sostienen.
  3. Celebra los logros que no son de báscula: caminar más, dormir mejor, tener menos dolor.
  4. Come con ella. Las comidas compartidas ayudan más que las prohibiciones.
  5. Si vive sola, piensa en quién la acompaña en las comidas y en la rutina diaria.

Señales para consultar pronto

Hay cambios que no deben esperar a la cita de control de rutina. Pide una cita prioritaria si notas cualquiera de estos:

  • Aumento de peso rápido en pocos días, con hinchazón de pies o piernas: puede ser retención de líquido y no grasa.
  • Falta de aire al acostarse o necesidad de dormir sentado.
  • Una herida en un pliegue de la piel que no cierra.
  • Pérdida de peso sin buscarla, aunque la persona tenga sobrepeso.
  • Ronquidos con pausas en la respiración y mucho sueño durante el día.

Si aparece dolor en el pecho, dificultad para respirar en reposo o confusión repentina, no esperes: ve a urgencias o llama al 123.

Cuando el cuidado en casa se vuelve difícil

A veces la obesidad viene acompañada de diabetes, problemas de movilidad y riesgo de caídas, y la familia ya no logra sostener sola el cuidado: levantar a la persona, organizar las comidas especiales, vigilar los medicamentos. En esos casos, buscar apoyo es una decisión de cuidado, no de abandono.

Sonríe a la Vida es uno de los hogares que recomendamos conocer en Medellín para este tipo de situaciones. Maneja minutas de alimentación por dieta (estándar, baja en sal, para diabetes y de textura modificada), con horarios fijos de comida; valora cada semana el riesgo de caídas con la escala de Morse; y tiene actividades diarias de movimiento como el baile y la terapia ocupacional. Hay supervisión las 24 horas y la atención médica la da la EPS de cada residente, con la coordinación del hogar. Ofrece residencia permanente y también apoyo para personas con dificultad para caminar.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el porcentaje de obesidad en Colombia?

En la ENSIN 2015, el 18,7 % de los adultos de 18 a 64 años tenía obesidad y el 56,4 % tenía exceso de peso. Para datos más recientes, revisa las publicaciones oficiales del Ministerio de Salud y del ICBF.

¿Es malo que un adulto mayor baje de peso?

Depende de cómo. Una pérdida de peso lenta, con buena proteína y actividad física, puede ayudar. Una pérdida rápida o sin explicación es una señal de alarma y debe consultarse con el médico.

¿El IMC sirve para saber si mi papá tiene obesidad?

Es un punto de partida, pero en la vejez se complementa con la medida de la cintura, la fuerza y la movilidad. Una valoración profesional da una imagen más completa.

¿La obesidad afecta la memoria?

Hay estudios que la relacionan con mayor riesgo de deterioro cognitivo, sobre todo cuando se suma a diabetes, presión alta y poca actividad. Controlar esos factores es lo más recomendable.

¿Qué ejercicio puede hacer una persona mayor con obesidad?

Caminar, ejercicios en silla, pararse y sentarse, bailar. Lo ideal es que un fisioterapeuta o el médico apruebe el plan, sobre todo si hay dolor o problemas del corazón.

Cuidar el peso es cuidar la autonomía

Las cifras de obesidad en Colombia muestran un reto grande, pero en cada familia la pregunta es concreta: ¿cómo ayudamos a nuestro familiar a moverse mejor y vivir con más independencia? Si estás buscando un lugar que acompañe ese proceso con alimentación adaptada y rutina diaria, puedes conocer el hogar geriátrico de Sonríe a la Vida en Medellín y hablar con su equipo sin compromiso.

Daniel González Gómez · Director de Sonríe a la Vida. Administrador de empresas, auxiliar de enfermería y magíster en comunicación. Conoce al equipo.
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About Daniel González Gómez

Director de Sonríe a la Vida, hogar geriátrico en Medellín con sedes en Laureles y Calasanz. Administrador de empresas, auxiliar de enfermería y magíster en Comunicación, con énfasis en salud y sector social. Escribe sobre el cuidado del adulto mayor a partir de la experiencia diaria del equipo con los residentes y sus familias.